¿Cómo escribir una novela?

Gente ajena al mundo literario piensa que, como escribir una novela es «gratis», es algo sencillo y que puede hacer cualquiera.

Cuando nace en tu mente la idea de escribir una novela, todo gira en torno a la historia, al personaje o a la idea que ha surgido en tu cabeza.

Inicialmente, parece que no va a ser difícil porque mentalmente empiezas a tejer situaciones y elementos aparentemente inconexos que crees que luego irás conectando magistralmente. Pero el problema viene cuando te decides a escribir tu propia novela y te das cuenta de que no sabes por dónde empezar. Plasmar todo ese universo que has creado con palabras es un proceso realmente difícil que a veces se convierte en un desafío imposible de llevar a cabo por inexperiencia. Y, los que lo consiguen, se dan cuenta de que las editoriales no contestan cuando les hablas de hacer una publicación y de que la autoedición sólo proporciona un pequeño número de ventas.

En Donatexter estamos inmersos en el mundo de la literatura y conocemos a muchos autores que han conseguido cierto éxito y a otros muchos que siguen luchando por sus sueños. Por eso, vamos a dar unos consejos importantes para escribir una novela con éxito y no fracasar por el camino.

Guía para escribir una novela paso a paso

Donatexter se creó para fomentar la lectura y, sobre todo, la escritura. Por eso, hemos decidido crear una guía con la que ayudar a todos aquellos escritores que quieren escribir su novela y que tengan mayor probabilidad de éxito. Por ello, vamos a repasar minuciosamente qué se debe hacer.

Y, como en una novela, vamos a empezar por el principio y a explicar todo lo referente a una novela.

¿Qué es una novela?

La definición de novela puede determinarse como una narración literaria con una extensión no definida que habitualmente es de carácter ficcional. En ella, se cuentan unos eventos que se suceden en el tiempo, para entretener a los lectores y envolverles en la historia.

Características y curiosidades de una novela

  • Pertenece al género de la narrativa, al igual que el cuento y la crónica y el elemento diferenciador con las otras dos es la construcción de ficción del narrador.
  • Se caracterizan, fundamentalmente, por tener una trama compleja, protagonizada por varios personajes.
  • Puede ser narrada desde diversos puntos de vista.
  • No existen límites sobre qué puede o no ser una novela.
  • Libertad creativa. Esta evolución narrativa ha dado paso a textos discontinuos, textos absurdos, fragmentarios… Esto da plenos poderes a la novela para ayudarse a narrar los sucesos con distintos recursos que, dependiendo de la situación, le sirven al escritor para mostrar la historia de una forma u otra.
  • Se convierte en el género moderno literario que conocemos hoy en día a partir de la publicación y difusión de Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes en 1605.

El significado de una novela para los escritores

  • Para un escritor, su gran sueño es escribir una novela. Poder contar una historia creada y tejida por ti y transportar al lector a ese pequeño rincón de tu imaginación y hacerle navegar por sus páginas, recorriendo la historia que quieres que viva, es el anhelo de cualquier autor. Además, al terminar de escribir una novela, el sentimiento de satisfacción tras el trabajo de meses o años es tan gratificante que compensa todos los esfuerzos de tan tedioso trabajo.
  • Así que, si te encuentras en ese momento de tu vida en el que te apetece iniciarte en esta aventura literaria, ¡déjanos acompañarte y guiarte en este emocionante viaje!
guía para escribir una novela

Cuando te planteas escribir una novela, la primera pregunta que te pasa por la cabeza es en cómo escribir una novela sin morir en el intento. No te preocupes, todos hemos pasado por ello.

Para escribir una novela, en realidad, no hacen falta muchas cosas. Fundamentalmente necesitas dos cosas: querer hacerlo e invertir tiempo en hacerlo. Otra cosa son los resultados que se consigan, pero escribir una novela como tal, está al alcance de cualquiera.

Si nos empezamos a meter un poco más en materia, debemos crear una estructura mental en la que nuestra historia ficticia sea coherente, donde los sucesos y los acontecimientos se vayan sucediendo desembocando en una trama en la que los personajes irán tomando decisiones importantes que afectarán a la acción en ese espacio y tiempo determinado por el autor y que tendrán como resultado un final con el que el autor deberá dejar satisfecho a sus lectores. El objetivo, independientemente de todo, es satisfacer las expectativas del lector (y, lógicamente, las tuyas como autor).

Requisitos para escribir una novela

Podríamos hacer una lista de 50 cosas necesarias para escribir una novela, pero terminaríamos desviándonos del tema. Los cuatro puntos más importantes para conseguir hacer una novela buena son:

Saber escribir

Aunque parezca obvio, no lo es tanto. Saber escribir, no es saber aporrear letras que conformen palabras. Saber escribir es un talento. Por suerte, es un talento que se puede trabajar e ir mejorando. En esta guía te dejamos 10 trucos para escribir mejor.

Es relativamente normal encontrarte con gente que se autodefine como escritor y comete faltas ortográficas y gramaticales. Para cualquier cosa que se quiere hacer en la vida se debe partir de una base y, para escribir bien una buena novela, debes saber escribir bien.

Controlar el poder de la imaginación

Cuando hablamos de imaginación, parece que nos referimos solamente a libros fantásticos en mundos imaginarios con seres mágicos. Pero nada más lejos de la realidad, la imaginación es necesaria para cualquier tipo de novela que quieras escribir.

Un claro ejemplo es la novela histórica, donde hay una base con la que parece que no se tiene que pensar mucho porque los personajes de la época, las costumbres, las vestimentas, etc. parecen estar ya predefinidas. Pero no. Siempre tienes que moldear la personalidad de los personajes, describir lugares que seguramente no sean del todo reales o, incluso, no se conserven como en su estado original, enlazar las distintas partes de la obra a través de escenas que expliquen o sirvan de nexo entre personajes o situaciones… Como ves, la lista es infinita.

Es verdad que la imaginación es algo que muchas personas tienen en sus gentes y a otras les cuesta un mundo, pero… Por suerte, estás en Donatexter, que tenemos recursos para todo y para todos. En el post de «¿Por qué escribir?», tienes un apartado en el que te damos unos tips para trabajar la imaginación.

Sacrificio y esfuerzo

El trabajo duro en todo lo que se hace en la vida suele ser la mejor receta del éxito. Aquí es donde encontramos la diferencia entre un escritor y alguien que quiere escribir una novela.

Escribir una novela no es sencillo, aunque tengas talento e imaginación. Terminar una novela es duro, es difícil y es muy sacrificado (al menos, si quieres que el resultado sea bueno).

Porque escribir una novela no sólo implica pensar y escribir. Conlleva un proceso mental interno muy fuerte, en el que la autoexigencia con uno mismo es feroz. Es muy habitual no estar satisfecho con el resultado de lo que has escrito porque parece que siempre se quedan cosas en el tintero, que no explicas al lector todas las aristas de las cosas que están en tu cabeza. Y, en ese proceso, tendrás que rehacer partes de tu obra que pensabas ya terminada. Y tendrás que replantearte partes de la historia que tenías muy claras. Y lo que en tu mente parecía fuertemente estructurado y atado, al escribirlo te das cuenta de que hay elementos que no cuadran como deberían. Y te meterás en la cama y comenzarán a pasarte ideas por la cabeza que pueden solucionar tu dilema o, por el contrario, agrandarlo. Y tendrás que dedicar tiempo que antes dedicabas a tu ocio y a tu bienestar. Y tendrás que volver a borrar palabras, frases y párrafos. Y así se irán sucediendo los días hasta que, apenas sin darte cuenta, llegues al final.

Y puede que escribir el final te de una paz que necesitabas desde hacía tiempo… pero también te deja un vacío. Porque en esa novela estás tu. Los personajes forman parte de tu vida cotidiana y has vivido sus aventuras casi en primera persona… Si aun así sigues interesado en escribir una novela, sigue leyendo porque vas por el buen camino.

Saber qué diferencias hay entre los géneros literarios

Cuando te decides a escribir una novela, lo primero que tienes que definir es el género literario al que quieres que pertenezca tu obra. Esto es muy importante porque el público al que va dirigida la obra va a variar mucho dependiendo del tipo de libro. La forma de escribirlo también va a ir en función de tu elección.

Por ejemplo, si vas a escribir un libro de misterio, tus lectores esperarán encontrarse una trama enigmática en la que se vayan arremolinando los misterios alrededor del misterio principal que será aclarado al final del libro. Si la obra se centra de refilón en el misterio y está enfocada más en las relaciones de los personajes, en mucha acción o en cosas que distan del objetivo principal, los lectores se sentirán defraudados y acabarán con un mal sabor de boca al terminar de leer tu libro. Esto significa que, además de no volver a comprar un libro tuyo, hará reseñas negativas de tu libro y comentará a sus allegados su mala experiencia con su lectura.

En cambio, si consigues que tu obra esté bien encuadrada en el género que corresponde, será otro paso más para conseguir un gran resultado. Por eso, es importante dominar y conocer las características de los géneros narrativos.

Tipos de novela que puedes escribir

Existen una multitud de clases de novela, sobre todo cuando nos referimos a sus géneros literarios. Hay novelas de amor, de ciencia ficción, de aventuras, de misterio… y, por si fuera poco, las novelas pueden pertenecer a más de un género a la vez.

Para conocer todos los géneros de novela que existen, hemos hecho un post con un resumen de los tipos de novela que existen donde te mostramos sus principales características y clasificándolas por distintos criterios. Además, te ponemos ejemplos de libros para que puedas encasillar los géneros más fácilmente.

Sobre qué escribir una novela

Cuando vas a escribir una novela, lo primero que tienes que tener claro es sobre qué quieres escribir. El tema y el enfoque que le vas a dar será lo que vaya encasillando tu obra en alguno de los distintos géneros literarios (o no) y sabrás cómo ir afrontando página a página. Aunque te hayamos explicado cada género, es verdad que cuando comienzas a escribir, va saliendo de forma automática porque la temática te incita a escribir de una forma u otra.

Así que, si no sabes aún sobre qué escribir, ponte a ello. Estamos preparando una guía para ayudaros a elegir ideas que estará disponible dentro de muy poco. Además, si buscas un poco por Internet, encontrarás muchos artículos que te ayudarán a encontrar ideas para escribir una novela que se adecúen a ti.

Cómo desarrollar tu idea para escribir una novela

Una buena forma de empezar tu proyecto es por medio del método Propp. Este método consiste en buscar los puntos en común que tienen otras novelas del mismo género o de un estilo similar y adáptate a ellos.

A modo de anécdota, te cuento que el lingüista ruso Vladimir Propp realizó unos estudios en los que desarrolló una teoría sobre los cuentos populares rusos en la que exponía que todos esos cuentos tenían determinados puntos en común que siempre se repetían. A estos puntos se los conoce como puntos de Propp. Y es lógico, porque… Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?

Así que, como resumen, combina los puntos de Propp con el género literario que has elegido para tu libro. No tardarás mucho en ir encajando esos puntos comunes a tu obra y entre tu idea y estos puntos, tendrás el esqueleto de tu novela.

Otro procedimiento sencillo es recurrir al camino del héroe, donde el citado héroe inicia la historia en un mundo ordinario y según avanza la narración, se aventura hacia un mundo fantástico y termina la historia con un final feliz y una victoria triunfal.

Si os interesa esta metodología literaria, Joseph Campbell la desarrolla y la explica exhaustiva y claramente en varios libros, siendo El héroe de las mil caras el más conocido de ellos. Esta lectura es muy recomendable si te gusta escribir o estás aprendiendo a hacerlo. Si os gusta escribir o si os interesa cómo se escribe, os recomiendo que le echéis un vistazo. En este ensayo, exhaustivo y entretenido,

Cómo crear los elementos de la novela

Tenemos las bases para empezar a escribir nuestra novela, pero… Sólo son las bases. Ahora tenemos que dar forma a todo ese remolino de cosas que tenemos en la cabeza e ir ordenándolas poco a poco. Y para ello, lo que necesitas conocer es la estructura de una novela para que te sirva de guía y cómo crearla.

Elementos de una novela

La estructura

La estructura de toda novela es un principio, un desarrollo y un final. Su nombre técnico es planteamiento, nudo y desenlace. Es algo que todo el mundo conoce y tan básico como coger un bolígrafo y comenzar a escribir, pero ha habido escritores noveles que no han tenido en cuenta y se

Cómo planificar el argumento

El argumento es lo que conecta todos los sucesos de la historia. Por tanto, es el cemento que sostiene la casa, que mantiene unidos todos los ladrillos que se van poniendo para dar forma a la obra. Ahora bien, el argumento de una novela es la historia contada cronológicamente, pero las historias no siempre son contadas así.

Por si no te ha quedado clara la diferencia entre argumento y trama, te pongo un ejemplo para que lo entiendas mejor: como todo el mundo ha visto la película de Titanic, no desvelamos ningún final sorpresivo ni inesperado a nadie. El argumento de Titanic es que dos jóvenes se embarcan en un lujoso barco y se enamoran, luego ocurre la tragedia que todos conocemos y, muchos años después, la joven (ya no tan joven) se une a la tripulación de busca tesoros que quieren encontrar un valioso colgante que piensan que sigue en el barco hundido. La trama, en cambio, comienza con la búsqueda del colgante y es la anciana la que comienza a contar al espectador su historia, intercalando el pasado y el presente.

Dicho en otras palabras, el argumento esquematiza la historia y la trama le da el ritmo y la intensidad. Además, dentro del argumento, podemos encontrarnos pequeñas tramas que se van hilvanando para dar sentido a toda la obra. Podemos distinguir entre 20 tipos de tramas básicas que te detallamos para que puedas usar según te convenga en tu novela.

  1. BÚSQUEDA: Los personajes se embarcan en una búsqueda.
  2. AVENTURA: Toda la historia se centra en el viaje, donde está la acción, más que en el objetivo final.
  3. PERSECUCIÓN: La búsqueda y persecución frenética a alguien mantiene al lector en vilo.
  4. RESCATE: El protagonista tiene el objetivo es salvar y liberar a alguien del malo del libro.
  5. ESCAPE: Parecido al anterior, pero sin necesidad de un rescatado. Los propios prisioneros son los personajes que consiguen escapar por si mismos.
  6. VENGANZA: Un personaje busca venganza por algún suceso pasado.
  7. ENIGMA: El protagonista esclarece el significado de un misterio.
  8. RIVALIDAD: Existe una rivalidad por conseguir un objetivo entre varios personajes.
  9. DESVALIDO: El bueno está en desventaja respecto al antagonista.
  10. TENTACIÓN: Un personaje se ve seducido por cosas que van en contra de su moral.
  11. METAMORFOSIS: Hay una evolución física del protagonista.
  12. TRANSFORMACIÓN: Hay una evolución psicológica del protagonista.
  13. MADURACIÓN: Un personaje pasa de una etapa de su vida a otra.
  14. AMOR: Cuenta cómo surge el amor y cómo termina sobreponiéndose a todo.
  15. AMOR PROHIBIDO: El amor parece destinado a fracasar… Pero todo el mundo sabe que el amor siempre vence.
  16. SACRIFICIO: El protagonista debe sufrir un martirio por el bien común de sus compañeros de novela.
  17. DESCUBRIMIENTO: El protagonista hace un descubrimiento negativo de algo personal y lo consigue superar.
  18. ACTO NEGATIVO: El protagonista realiza un acto de dudosa moralidad y eso conlleva una situación complicada de superar por él.
  19. ASCENSO: El protagonista logra el éxito.
  20. DESCENSO: El protagonista toca fondo.

De todas ellas, puedes usar cuantas quieras y entremezclarlas a tu gusto para dar el sentido que necesite tu obra en cada momento.

La historia

La historia está formada por todos los acontecimientos que se desarrollan y se van sucediendo en tu novela. Te dejamos unos trucos para crearla.

Estructurar la línea de tiempo

Una vez tienes el argumento pensado, ahora debes hacer una cronología de todo lo que va a ocurrir en tu novela. De esta forma, vas a tener claro todo lo que va a ocurrir y no se te va a olvidar ningún evento importante. Además, visto ese grueso de sucesos, podrás estudiar si todos son relevantes o alguno que habías pensado puede no tener el interés suficiente para el lector.

Volviendo a la diferencia entre argumento y trama, aquí viene otro punto importante de tu novela: escribir la historia de forma lineal o dando saltos en el tiempo. Las dos maneras son igual de válidas e igual de buenas y adaptables a cualquier género literario que vayas a usar. Lo único que tienes que tener en cuenta es que con los saltos temporales, debes dejar claro al lector en qué parte de la historia se encuentra para que no se pierda (a menos que quieras jugar un poco con su mente y le des una explicación magistral después con algún propósito).

Para planificar tu novela, existen varios métodos, como el sistema de Avalancha, el método R.E.C., el sistema Medular… Puedes elegir el que mejor se adapte a ti pero no te olvides de planificar.

La voz del narrador

Una historia contada por una persona u otra puede ser una historia totalmente diferente. Al igual que si se habla de algo objetivamente o subjetivamente. Está decisión es fundamental en tu novela. Y voy a recalcar algo fundamental y que parece demasiado obvio, pero que en alguna novela hemos detectado y es un error muy grave: utilizar un tipo de narración y, sin querer, pasar a otro tipo. Puedes emplear distintas formas de narrar pero debes ser consciente de que lo haces y de por qué lo haces. Pero no puedes narrar en tercera persona y, en un párrafo, hacerlo en primera, por ejemplo. Es fácil detectar este tipo de errores cuando revises la obra una vez terminada pero cuanto menos tengas que revisar, mejor.

Cómo crear personajes para tu novela

Al igual que ocurre con las películas y las series, no es suficiente una gran historia si no hay peatonales carismáticos. Es más, un gran personaje en una mala obra, puede salvarla. Por ello, si quieres escribir una novela de éxito, dedícale mucho tiempo y atención a tus personajes porque son los que te acompañarán a lo más alto o te destrozará sin piedad todo tu trabajo.

Para crear un buen personaje debes caracterizarlo muy bien. Debes construir una personalidad como la de cualquier persona que conozcas: con sus ideas, su moralidad, sus convicciones, su forma de hablar, sus miedos, sus virtudes y sus defectos. Por supuesto, una descripción exterior también ayudará a acercarse al personaje (cómo es físicamente, cómo se viste, a qué huele…).

Pero si quieres que algún personaje resalte y sea alguien llamativo para tus lectores, tienes que darle algún rasgo diferenciador de todo lo que conoce hasta ahora. Este personaje no tiene por qué ser necesariamente el protagonista.

Lo fundamental en un personaje es que despierte sentimientos en el lector. Da igual que sean de odio, lo importante es que llame la atención al lector y le atraiga. Si no consigues esto, ese personaje estará muerto y será un bulto en la novela que entorpecerá la trama. Por ello, todos y cada uno de tus personajes tienen que tener un propósito específico en tu obra, porque si están únicamente de relleno estorban en la interiorización de la trama. Es mejor menos personajes y buenos que muchos y malos.

Adversidades

Las adversidades de la trama son los obstáculos a los que se va a enfrentar el protagonista. Estas dificultades son los que darán interés a tu historia, creando incertidumbre en el lector de cómo podrán sobreponerse los personajes a esos contratiempos. Cuanto mayor sea el engorro, más intriga tendrá el lector de ver cómo se soluciona.

Tensión narrativa

El lector está leyendo tu novela tranquilamente en casa pero eso no quiere decir que no tenga ganas de pasar un rato en otra parte del mundo buscando un tesoro o resolviendo un terrible crimen. Debes conseguir mantenerlo en vilo con una tensión narrativa adecuada para cada parte de tu historia y para cada estilo narrativo. Si conisgues que el lector «se enganche» a tu libro y tenga la necesidad de seguir devorando páginas… ¡enhorabuena, lo has conseguido!

Ayúdate de las adversidades del punto anterior para poner a tu personaje contra las cuerdas y lleva al lector a un momento culminante que no pueda olvidar jamás. Envuelve ese momento con mimo para que la sed de leer no se sacie en pocas páginas. Deja que saboree ese momento y disfrutad juntos en ese camino compartido.

Conflicto narrativo

Este es el momento al que el lector está deseando llegar, pues es el encuentro entre el protagonista y el antagonista donde se decide el (¿feliz?) desenlace. Es el motor de la novela, porque todos los caminos que se abren se dirigen inevitablemente hacia él.

Cómo crear el conflicto narrativo de tu novela

El conflicto y su resolución es de las primeras cosas que se suelen tener claras al ponerse a escribir. Pero no es así con el detonante que lleva a esa situación. ¿Y por qué? Pues porque el detonante del conflicto es algo que se va desarrollando a lo largo de la trama. Lo ideal es que se vaya construyendo poco a poco de tal modo que sea prácticamente imperceptible para tu lector.

Clímax

En cierto modo, es la parte más importante de tu novela. Esta afirmación no es del todo cierta, pero sí es verdad que tus lectores y los posibles editores van a quedarse con esta parte por encima de casi todo. Si eres capaz de crear una resolución final que impacte y guste, tendrás gran parte del éxito asegurado. Sorprende, impresiona y deja al lector maravillado con el desenlace. Atrévete a innovar y da algo que no hayan visto antes.

Para este momento, debes ser consecuente con el resto de historia. El personaje debe tener la capacidad de solucionar el conflicto final sin ayudas milagrosas y que no se han presentado antes. Haz que tu personaje se comporte como lo ha hecho durante toda la obra (un ataque de heroicidad se permite, claro) y da respuesta a todos los interrogantes que se han planteado a lo largo de la obra.

Incluso en el caso de los finales abiertos, los conflictos deben terminar con el momento de clímax. Los personajes pueden continuar con sus viajes y sus aventuras, pero la trama debe cerrarse siempre. Esto es una ley no escrita: los conflictos tienes que cerrarlos siempre.

Recursos literarios en las novelas

A la hora de escribir una novela (o de escribir en general), el uso de recursos literarios es otra herramienta más para poder transmitir con palabras lo que quieres contar. Estos recursos literarios te ayudan a enfatizar y a mostrar a tu lector lo que necesitas mostrarle.

Por tanto, ¿las novelas deben contener figuras literarias? Pues lógicamente, sí. Aunque sea por puro egoísmo del escritor, que se va a ayudar de ellas. Pero ten en cuenta que no hace falta que uses todos los recursos que existen, sólo los que te ayuden a mejorar la comprensión, a embellecer tu narración y a transportar al lector a la escena que está transcurriendo.

Te dejo un pequeño resumen sobre los recursos literarios que más se utilizan a la hora de escribir novelas porque seguro que utilizarás alguno en algún momento determinado:

Qué recursos literarios usar para escribir tu novela

Onomatopeya

Esta figura literaria representa e imita lingüísticamente los sonidos de un animal, objeto o por alguna acción.

Ejemplos de onomatopeya:

  • Achís (estornudo).
  • Bum (golpe o explosión).
  • Boing (algo que rebota como un muelle o una pelota).
  • Toc, toc (llamada a la puerta).
  • Tic,tac (sonido de un reloj).

Hipérbole

La figura literaria de la exageración. Suele usarse en clave de humor para acentuar características, cantidades, defectos…

Ejemplos de conocidads hipérboles: 

  • Érase un hombre a una nariz pegado (de Francisco de Quevedo).
  • Por tu amor me duele el aire.. el corazón y el sombrero (de Federico García Lorca).
  • Por doler me duele hasta el aliento (de Miguel Hernández).

Personificación o prosopopeya

Es una figura literaria que atribuye propiedades humanas a objetos u animales, como puede ser hablar.

Ejemplos de personificación: 

  • El espejo se reía de él.
  • Las estrellas eran fieles testigos de lo que pasaba.
  • El coche no quería caminar.

La metáfora

La figura literaria más conocida e importante. Esta figura retórica de pensamiento se usa cuando quieres referirte a una realidad o concepto y utilizas otra realidad o concepto diferentes pero que guardan cierta relación de semejanza. Tiene un significado estético y explicativo.

Ejemplos de metáforas: 

  • El sueño eterno (se refiere a la muerte).
  • Las perlas de tu boca (hace referencia a los dientes).
  • Corre como un rayo (indica que es muy rápido).

Cómo hacer una escaleta para escribir tu novela

La escaleta es un resumen de lo que vas a desarrollar en tu novela. Esta escaleta te va a servir de guía a la hora de ir redactando tu novela. Dicho de otra forma, es el guion de tu obra.

La escaleta no es un resumen como tal, es algo un poquito más detallado. Te sirve para no olvidarte de nada importante y tener un esquema mental claro de cada parte de la novela. Te voy a explicar cuál es la mejor forma de preparar una escaleta para tu novela.

Cómo preparar una escaleta

Lo primero que tienes que hacer es hacer un resumen amplio de tu obra. No escatimes porque luego lo vas a dividir por capítulos. De este modo, tienes controlado todo lo que ocurre en cada segmento de la obra sin miedo de saltarte algo y dividiendo las acciones en los distintos capítulos. Así, no habrá capítulos en los que no pase nada o casi nada y otros en los que ocurra todo.

Además, esto te permite ver la longitud de tus capítulos e ir adaptándolos para que tengan una métrica parecida. Porque muchos lectores no podemos para de leer hasta el final de un capítulo: ¡piensa en nosotros!

Y por si fueran pocos los beneficios, este diseño te permite terminar cada capítulo con un pequeño momento cumbre que haga saborear al lector esos momentos tan especiales de tu libro.

Un esquema de lo que deberías hacer con cada capítulo podría ser, por ejemplo:

  • Capítulo 1
  • Resumen.
  • Escenas.
  • Sentimientos principales que quieres desarrollar.
  • Ambientación
  • Lugar.
  • Sensación que quieres transmitir.
  • Punto de vista.
  • Qué tipo de narrador vas a usar y cuánto conoce de la historia (su punto de vista, su opinión si la tiene…).
  • Desarrollo de la escena (qué va a pasar, cómo evolucionan los puntos anteriores desde el principio de la escena hasta el final).

¿Se puede aprender a escribir novelas?

¿Se puede volar? ¿Se puede hablar con alguien que está en la otra punta del mundo? Entonces, ¿cómo no se va a poder aprender a escribir novelas? Otra cosa es que sea fácil. Pero te aseguro que si sigues todos los pasos anteriormente mencionados, lo conseguirás seguro. Así que, ya sabes cómo escribir una novela y su dificultad.

Lo más importante ahora es decidir si quieres aventurarte o no. Una vez des el paso, no podrás resistir la tentación de seguir embarcándote en muchas otras aventuras. No todas tendrán éxito. No todas gustarán. Pero la satisfacción propia de terminar una novela es una sensación tan complicada de explicar que si no la vives, no la conoces.

¿Merece la pena inscribirse a algún cursos para escribir novelas?

La respuesta es que no. Si quieres escribir, hazlo. Aprende de tus errores. Investiga en internet. Sumérgete en distintas páginas, lee distintos autores y aprende de otros.

Los cursos sólo te sacarán dinero para ofrecerte recursos como los que te hemos enseñado aquí u otros que puedes encontrar en cualquier rincón de la red. Si tienes dudas, consúltanos. O consulta a alguien de este mundo y que te asesore un poco, pero no inviertas dinero en cosas que no son necesarias.

Escribir novelas online gratis

Una buena forma de empezar a escribir tu novela es en Donatexter. Diferentes autores han comenzado a publicar capítulos o extractos para ver la repercusión y qué acogida tiene entre los lectores. Además, con los comentarios, es fácil entender lo que requiere la gente y tratar de mejorarlo. Por si fuera poco, puedes encontrar editoriales interesadas en tu proyecto o recibir donaciones anónimas de algún lector.

Consejos para escribir una novela

Para terminar, te dejo unos últimos consejos para escribir tu novela:

  • Encuentra una rutina en la que saques tiempo para escribir: crea hábitos de escritura.
  • Intenta hablar con gente relacionada a este mundo. Si hablas habitualmente con gente que escribes, escribirás; si te rodeas de gente que ve películas, terminarás viendo películas. Nadie mejor que otro escritor para entenderte.
  • No dejes que la desilusión pueda contigo. Esto es duro, pero la ilusión tiene que ser más fuerte: ¡Tú puedes!
  • Cuando consigas algún hito (acabar un capítulo, terminar de perfilar un personaje, etc.), date un respiro. Descansa y coge energías para seguir trabajando. Tener la mente despejada es fundamental.
  • No te obsesiones con ningún texto. No existe la frase perfecta y nunca vas a estar satisfecho del todo con nada. Tienes que seguir avanzando. No te preocupes, vas a revisar la novela varias veces y seguro que más adelante te salen ideas nuevas.
  • Lee. No te olvides de leer. Nuestro mundo lo conformamos escritores que, a su vez, somos lectores. Leer te enseña y leyendo aprendes más de lo que tu cerebro se puede imaginar. Sigue estimulando nuestro motor de trabajo.

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