Mensajes al viento.

En la sombra del gran ayuntamiento, un destello captó mi atención. Allí yacía, solitario sobre el frío pavimento, un teléfono móvil de aspecto antiguo. Lo recogí con curiosidad, preguntándome a quién pertenecería. Al encenderlo, un mensaje no leído iluminó la pantalla: «Encuentra mi voz».

El remitente era un tal «Escritor Silente». Intrigado, respondí al mensaje, y pronto comenzó una conversación unilateral. El Escritor Silente podía hablar a través de su teléfono, pero sus dedos nunca habían danzado sobre un teclado. Me contó que había perdido la capacidad de escribir tras un misterioso incidente, pero su voz seguía siendo fuerte y clara, capaz de dictar historias que el viento llevaba a oídos desconocidos.

Cada día, al pie del ayuntamiento, el teléfono recibía una nueva historia. Historias de amor y pérdida, de aventuras y sueños. Y aunque nunca pude devolverle el teléfono al Escritor Silente, su voz se convirtió en una constante en mi vida, un regalo inesperado que me recordaba el poder de las palabras, incluso cuando no se pueden escribir.

En Donatexter trabajamos con la plataforma de Amazon usando su programa de afiliados donde, al adquirir productos a través de los enlaces de esta página, podemos recibir una pequeña comisión que nos ayuda al mantenimiento de la web.

Por tanto, en calidad de Afiliado de Amazon, Donatexter obtiene ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables.

Importante: estas comisiones no te afectan en nada ni tienen un coste adicional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *