Autor del texto: BloodyRose

Las 3 tumbas del pecado - Prólogo

La escena estaba cubierta de sangre, y Ryder la observó detenidamente. Había fotografías polaroid que cubrían el cuerpo, y en ellas se podían distinguir rostros conocidos para él. Frunció el ceño, intentando descifrar lo que se mostraba en cada una de ellas. Aparentemente se trataba de una orgía. 


—Terrible ¿cierto? ¿Qué opinas hasta ahora?


La voz de Henry, el mejor amigo de Ryder, cortó de inmediato la línea de sus pensamientos. Ambos policías se miraron unos breves segundos para luego volver la vista a la víctima, que yacía boca abajo sobre el colchón de la cama y atado de manos y pies.


—Creo que es muy pronto para empezar a crear teorías.


—¿Crees que las fotografías son el motivo?


—No lo sé, parece que estaba involucrado en algo turbio. 


Ambos guardaron silencio, mientras recorrían la habitación y la casa en general, tomando muestras de evidencia, sacando una que otra fotografía y tomando notas de cosas que parecían importantes. La madre de la víctima, una mujer de edad avanzada, lloraba desconsoladamente a la vez que le narraba los hechos a Nerea, una de las criminalistas que formaba parte del equipo de investigación.


—Todos los sábados desayunábamos juntos... —Dijo entre sollozos. — se me hizo raro que no hubiese venido a desayunar hoy... así que vine hasta aquí para ver qué estaba pasando... cuando entré lo encontré así, ¡Dios mío! ¿Por qué mi hijo? ¡¿Por qué?! 


—Entiendo que es difícil, Sra. Rivers, pero es muy necesario que nos cuente todo con lujo de detalles, es importante para que podamos encontrar al asesino de su hijo. —Nerea le frotaba la espalda a la mujer a la vez que hablaba con un tono calmado. En su mano derecha sostenía un bolígrafo y una libreta, mientras grababa toda la conversación con su teléfono.


—¿Qué más quiere que le diga? Yo misma le corté las ataduras, creí que estaría vivo pero no, llegué demasiado tarde y mi pobre Evan ya estaba muerto. 


Ryder sabía que Nerea Dawson no era la más apropiada para realizar los interrogatorios, tenía poco tacto y algunos de los testigos muchas veces habían mencionado que ella los intimidaba, sin embargo, era excelente investigadora, y usualmente solía ser útil a la hora de rearmar la escena del crimen. El policía se acercó a la madre de la víctima y le dedicó una mirada cálida, acompañada de una media sonrisa que podría haberle destrozado el corazón a cualquiera.


—Sra. Rivers, ¿hay alguna persona que crea que pudiera haberle hecho esto a su hijo? 


—Por supuesto que no, él era la persona más buena del mundo, no sé quién pudo ser capaz de odiarlo tanto, la gente es tan envidiosa. 


Nerea y Ryder compartieron una mirada, sabían que el día sería largo y que probablemente todo lo que la madre pudiera atestiguar sería inútil. Henry se acercó a ellos una vez más con las manos en la espalda y con una postura demasiado tranquila.


—¿Alguna pista?— Preguntó mientras revisaba los mensajes en su teléfono.


—Ninguna, —Respondió la chica— ella parece ser la típica madre que solo conoce lo que su hijo quería que conociera.


—Oportuno. —Respondió Henry.


Ella lo miró, aunque llevaba ya varios años trabajando junto a él, su actitud nunca terminaba de agradarle. Henry Jenkins siempre se mostraba demasiado relajado sin importar el caso al que se enfrentaran, mientras muchos de ellos debían contener la rabia de la manera que les fuera posible, él parecía imperturbable ante todo. 


— Deberíamos interrogar a los vecinos, —Interrumpió Ryder. —antes de que la fiscalía venga e interfiera con nuestra investigación.


Los tres asintieron y salieron de la casa, afuera los reporteros esperaban a que les permitieran pasar a tomar fotografías y peleaban por ser los primeros en entrar. Algunos buscaron la manera de acercarse a los oficiales para preguntarles sobre sus sospechas en el caso y el estado del cuerpo, pero los tres rechazaron hablar del tema. Los vecinos más curiosos se arremolinaban alrededor de los medios de comunicación y murmuraban en voz baja sobre lo lamentable de la situación y sobre la buena persona que era Evan Rivers. Al cabo de un rato apenas habían podido hablar con un par de personas debido a la abrumante presencia de las cámaras y la necesidad de los civiles por saciar su curiosidad.


Los forenses habían informado a Ryder que la escena del crimen era una mina de oro en evidencia, habían encontrado ADN por todos lados y las llevarían al laboratorio para analizarlo. Uno de los vecinos le había dicho que Rivers solía tener citas nocturnas y que a veces tenía invitados en su casa, pero no lograba reconocer a nadie. A media tarde, las cámaras de noticieros y periódicos invadieron el hogar de la víctima, pero el policía sabía que aún les quedaba demasiado trabajo por hacer.




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Etiquetas: Novela, +18, Thriller, Misterio, Policiaco, Policia, Detective, Murder, Asesinato, Maduro, suspenso, Fecha de creación: 2021-01-04
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